Seguro de hogar y fontanería: qué suele cubrir y qué no

Cuando ocurre una fuga, un reventón de tubería o un atasco serio, lo primero que muchos usuarios se preguntan es si su seguro de hogar cubrirá la reparación. Como fontaneros de confianza en tu ciudad, tratamos a diario con partes de seguros y sabemos perfectamente qué suelen incluir… y qué no.
En este artículo te explicamos, de forma clara y práctica, lo que normalmente cubre un seguro de hogar en temas de fontanería, cuándo te tocará pagar a ti y en qué casos te conviene llamar directamente a un profesional.

fontanero revisando una fuga para un parte de seguro de hogar

¿Cuál es el problema principal? Entender las coberturas reales del seguro

La mayoría de clientes cree que “el seguro cubre cualquier fuga”, pero por desgracia no siempre es así. Cada póliza funciona de forma distinta y, aunque comparten elementos comunes, existen muchas diferencias entre compañías.

Los principales malentendidos que vemos como fontaneros en tu ciudad son:

  • Pensar que el seguro cubre tanto la reparación como la causa.
  • Creer que cualquier avería de tubería entra en la póliza.
  • Asumir que electrodomésticos conectados al agua siempre están incluidos.
  • Desconocer que el seguro puede rechazar una reparación por falta de mantenimiento.

Por eso es importante saber diferenciar entre daños, causas y mantenimiento.


Qué suele cubrir un seguro de hogar en fontanería

1. Daños por agua

La mayoría de seguros cubre los daños provocados por el agua, como:

  • Manchas de humedad en techos y paredes.
  • Suelos afectados por una fuga.
  • Deterioro en mobiliario o elementos fijos.

Es decir, el seguro suele responsabilizarse de lo que se ha estropeado, pero no siempre de arreglar la causa.

2. Localización y reparación de fugas (según póliza)

Algunas pólizas incluyen:

  • Localización de fugas ocultas.
  • Reparación de tuberías reventadas.
  • Reparación de llaves de paso.

Sin embargo, otras solo cubren la localización, dejando al asegurado la reparación a su cargo.

3. Desatascos básicos

En ciertas pólizas, los desatascos sencillos están incluidos.
Pero ojo: si el atasco se debe a un mal uso (grasas, toallitas, restos), el seguro puede rechazarlo.

4. Roturas accidentales

Si una tubería se rompe sin intervención humana (por desgaste o presión interna), muchas aseguradoras sí lo cubren.
En cambio, si la rotura se produce por una reforma o manipulación incorrecta, suele quedar excluido.


Qué NO suele cubrir el seguro de hogar en fontanería

1. Instalaciones antiguas en mal estado

Si la tubería tiene más de 30–40 años, algunas aseguradoras consideran que la avería es consecuencia del desgaste natural y no la cubren.

2. Mantenimiento o mejoras

El seguro no cubre:

  • Cambios de grifería por estética.
  • Renovación de tuberías antiguas.
  • Sustitución de instalaciones defectuosas por normativa.

3. Averías por mal uso

Ejemplos típicos:

  • Atascos por verter aceite o restos de comida.
  • Rotura de sifón por manipulación incorrecta.
  • Daños provocados por electrodomésticos instalados sin profesional.

4. Filtraciones por falta de mantenimiento

Si una fuga se produce por no reparar una filtración anterior o una junta desgastada, pueden denegar el parte.


Consejos prácticos de fontanero para evitar problemas con el seguro

1. Revisa tu póliza antes de una emergencia

No esperes a tener una fuga para saber si estás cubierto.
Comprueba especialmente:

  • Localización de fugas.
  • Desatascos.
  • Reparaciones de tuberías.
  • Límites de indemnización.
  • Franquicias.

2. Haz fotos y recopila información

Cuando ocurre una avería, siempre recomendamos:

  • Fotos del daño visible.
  • Fotos de la zona afectada antes y después.
  • Ubicación de la fuga si se conoce.

Esto acelera muchísimo el trámite con la aseguradora.

3. Llama a un fontanero antes de abrir un parte (en muchos casos)

Hay situaciones en las que un parte puede perjudicarte:

  • Averías pequeñas que se solucionan rápido y barato.
  • Casos en los que hay dudas sobre si la póliza lo cubre.
  • Instalaciones muy antiguas que podrían no estar incluidas.

Un fontanero en tu ciudad puede orientarte y evitarte largas esperas.

4. Mantén la instalación en buen estado

Un mantenimiento básico reduce averías y ayuda a que el seguro no rechace el parte por “falta de mantenimiento”.


¿Cuándo es mejor llamar a un fontanero profesional?

Aunque el seguro de hogar puede ayudar, hay situaciones en las que lo más recomendable es avisar primero a un fontanero:

  • La fuga es urgente y no puedes esperar a la aseguradora.
  • No sabes de dónde viene el agua.
  • El seguro tarda demasiado en mandar a su perito o reparador.
  • La avería requiere un trabajo más especializado del que cubre la póliza.
  • Necesitas una reparación definitiva, no un parche temporal.

Como fontaneros profesionales en tu ciudad, estamos acostumbrados a trabajar con aseguradoras, emitir informes y orientar al cliente para que no pague más de lo necesario.


Conclusión y llamada a la acción

Tener claro lo que el seguro cubre y lo que no te ahorrará tiempo, dinero y frustraciones cuando tengas una avería. Y si tienes dudas, pedir opinión profesional te puede evitar un parte rechazado o una reparación a medias.

Si necesitas un fontanero de confianza en tu ciudad, puedes pedir ayuda de forma rápida haciendo clic en el botón o en el enlace de contacto que encontrarás en esta misma página.fontanerobarcelona.me

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